PERSONERIA JURIDICA EN TRAMITE: 7965053

Santiago del Estero 1927 - Dto. 1 Of.3 - C.A.B.A.

 

 
 

LA CUESTION MALVINAS



 



La Cuesti贸n de las Islas Malvinas
La Cuesti贸n de las Islas Malvinas, entendida como la disputa de soberan铆a entre la Rep煤blica Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas, Ge贸rgias del Sur, S谩ndwich del Sur y los espacios mar铆timos circundantes, tiene su origen el 3 de enero de 1833 cuando el Reino Unido, quebrando la integridad territorial argentina, ocup贸 ilegalmente las islas y expuls贸 a las autoridades argentinas, impidiendo su regreso as铆 como la radicaci贸n de argentinos provenientes del territorio continental. Desde entonces, la Argentina ha protestado regularmente la ocupaci贸n brit谩nica, ratificando su soberan铆a y afirmando que su recuperaci贸n, conforme el derecho internacional, constituye un objetivo permanente e irrenunciable.
La Cuesti贸n Malvinas ha sido calificada por las Naciones Unidas como un caso de descolonizaci贸n colonial especial y particular, donde subyace una disputa de soberan铆a y por ende, a diferencia de los casos coloniales tradicionales, no resulta aplicable el principio de libre determinaci贸n de los pueblos.
En fecha 16 de diciembre de 1965 la Asamblea General adopt贸 la resoluci贸n 2065, a trav茅s de la cual reconoci贸 la existencia de una disputa de soberan铆a entre la Argentina y el Reino Unido e invit贸 a ambos pa铆ses a entablar negociaciones para encontrar una soluci贸n pac铆fica y definitiva a la controversia, teniendo en cuenta los intereses de los habitantes de las islas. Desde entonces, m谩s de 40 resoluciones de la Asamblea General y del Comit茅 Especial de Descolonizaci贸n han reiterado este llamado.
Adem谩s de las sucesivas resoluciones de la Asamblea General y el tratamiento de la Cuesti贸n en el Comit茅 de Descolonizaci贸n, la Argentina cuenta con el firme respaldo de los pa铆ses de Am茅rica Latina a sus leg铆timos derechos de soberan铆a sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y S谩ndwich del Sur y los espacios mar铆timos circundantes, y el llamado a la reanudaci贸n de negociaciones es compartido por la Organizaci贸n de Estados Americanos, el G77 m谩s China, y otros foros multilaterales y regionales.
La Cuesti贸n de las Islas Malvinas fue, es y ser谩 un tema central para todos los argentinos, tal como lo expresa la Constituci贸n Nacional mediante su Disposici贸n Transitoria Primera: "La Naci贸n Argentina ratifica su leg铆tima e imprescriptible soberan铆a sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y S谩ndwich del Sur y los espacios mar铆timos e insulares correspondientes, por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperaci贸n de dichos territorios y el ejercicio pleno de la soberan铆a, respetando el modo de vida de sus habitantes y conforme a los principios del Derecho Internacional, constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino."

Posici贸n argentina sobre diversos aspectos de la Cuesti贸n de las Islas Malvinas
Antecedentes hist贸ricos
Las Islas Malvinas formaron parte del 谩rea bajo jurisdicci贸n de Espa帽a desde la entrada en vigor de los primeros instrumentos internacionales que delimitaron el 鈥淣uevo Mundo鈥 poco despu茅s del descubrimiento de 1492. Las Bulas Pontificias y el Tratado de Tordesillas de 1494 constituyen los primeros instrumentos que receptan t铆tulos de Espa帽a de acuerdo con el derecho internacional de la 茅poca.
Desde principios del siglo XVI y durante la mayor parte del mismo, s贸lo navegantes al servicio de Espa帽a transitaron las rutas mar铆timas a lo largo de la costa sudamericana, avanzando hacia el sur en busca del paso interoce谩nico. En este avance se produjo el descubrimiento de las Islas Malvinas por integrantes de la expedici贸n de Magallanes en el a帽o 1520. A partir de ese momento fueron registradas en la cartograf铆a europea con diversos nombres y quedaron dentro de los espacios bajo control efectivo de las autoridades espa帽olas.
En el curso del siglo XVII las Islas Malvinas fueron avistadas por navegantes de otras naciones que se aventuraban en los dominios espa帽oles a riesgo de la reacci贸n y las protestas que Espa帽a efectuaba cuando ten铆a noticias de tales expediciones. Pero toda la regi贸n austral de Am茅rica, con sus costas, mares e islas, qued贸 indiscutiblemente preservada bajo la soberan铆a espa帽ola a trav茅s de los diversos tratados suscriptos en este per铆odo, como el Tratado 鈥淎mericano鈥 de 1670, entre Espa帽a e Inglaterra.
Entre la estrategia de 鈥渟acar a Inglaterra de la zona de confort鈥, como dijo el canciller Felipe Sola para referirse al nuevo plan del Gobierno por recuperar las islas Malvinas, y el planteo de Londres de profundizar el apoyo econ贸mico y diplom谩tico a los isle帽os, la relaci贸n entre la Argentina y el Reino Unido por la causa del Atl谩ntico Sur volvi贸 a tensarse al m谩ximo en los 煤ltimos d铆as.
La Casa Rosada envi贸 esta semana al Congreso tres proyectos de ley para reforzar el reclamo de soberan铆a argentina sobre las islas Malvinas. Pero casi en paralelo, el 鈥済obernador鈥 impuesto por Londres en las islas, Nigel Phillips, emiti贸 desde Puerto Argentino un duro mensaje en el que ratific贸 que los isle帽os contar谩n con el 鈥渁poyo eterno鈥 del gobierno brit谩nico incluyendo la defensa de su soberan铆a y del derecho a la autodeterminaci贸n sumado a un incremento presupuestario.
Para que no quedaran dudas de que la tensi贸n entre Argentina y Gran Breta帽a por las islas ingres贸 en una nueva etapa de turbulencias equiparable a los a帽os de Cristina Kirchner en el poder, ayer el canciller Sola fue tajante: 鈥淓l gobierno anterior tuvo una pol铆tica de baja intensidad respecto a Malvinas deliberadamente鈥, dijo. Se refer铆a a la estrategia dialoguista esgrimida con Londres por Mauricio Macri durante los 煤ltimos cuatro a帽os.
Por el contrario, la 鈥渁lta intensidad鈥 vendr谩 ahora. La Casa Rosada gir贸 a Diputados los proyectos de creaci贸n de un Consejo Relativo a Malvinas y la ley para reglamentar el nuevo mapa de la Argentina con la extensi贸n de 1,6 millones de kil贸metros cuadrados de plataforma continental mar铆tima y al Senado la iniciativa para incrementar las sanciones a la pesca ilegal en el Atl谩ntico Sur. Estas dos medidas fueron vistas con recelos en Londres y entre los mismos isle帽os que ven en ello una nueva embestida de la Argentina para avanzar con una pol铆tica activa de recuperaci贸n del archipi茅lago.
La idea de crear un Consejo Relativo a Malvinas con ex combatientes, parlamentarios oficialistas y opositores y acad茅micos le permitir谩 a la Argentina fijar pol铆ticas de Estado a futuro en la causa Malvinas para no incurrir en vaivenes propias de la pol铆tica exterior que tenga cada gobierno nuevo que asuma.
Pero lo que m谩s molesta para la causa Malvinas a los isle帽os es el incremento de sanciones de pesca ilegal en aguas aleda帽as a las islas ya que esto podr铆a generar un eventual conflicto con los barcos de patrullaje argentinos y un pasaje de esos buques ilegales a las costas del archipi茅lago.
Este a帽o hubo un cardumen de calamar al norte de Malvinas y eso hizo que en determinado momento haya m谩s de 20 pesqueros dentro de la milla 200, es decir en zona econ贸mica exclusiva argentina. Para que eso no vuelva a ocurrir, la Argentina pondr谩 como valor de la multa para el buque que es capturado y llevado a tierra un m铆nimo de 300.000 unidades pesqueras que quiere decir 300.000 litros de gasoil, adem谩s del valor total internacional de lo que tiene en la bodega y de los gastos en los que se incurri贸 al llevarlo a puerto.
En relaci贸n a la actividad ict铆cola, hay otro tema sensible que acaba de abordar la Argentina. El Instituto Nacional de investigaci贸n y Desarrollo Pesquero compart铆a hasta ahora con autoridades cient铆ficas inglesas informaci贸n sensible de pesca. Pero ahora no lo volver谩 a hacer por decisi贸n del presidente Alberto Fern谩ndez.
El secretario de Malvinas en Canciller铆a, Daniel Filmus, se reuni贸 con los cient铆ficos de ese Instituto y les pregunt贸: 鈥溌縌ui茅n cree que esta informaci贸n beneficia igual a la Argentina que a los usurpadores?鈥. Seg煤n la Canciller铆a, all铆 se hizo un silencio, y luego todos dijeron: 鈥淏eneficia m谩s a los usurpadores鈥. As铆 fue como Filmus anunci贸 que se suspendi贸 todo intercambio cient铆fico. 鈥淓n uno de los temas soberanos, no podemos entregar datos estrat茅gicos a quien usurpa鈥, se帽al贸 Sola.
Tambi茅n genera inquietud la decisi贸n de la Argentina de avanzar con la nueva demarcaci贸n lim铆trofe de la plataforma continental submarina que aval贸 en el 2019 la ONU. Es que all铆 se incluy贸 el debate del 谩rea mar铆timo en disputa con Londres y en la Casa Rosada creen, como dijo el secretario de Malvinas, Filmus, que es 鈥渦n pasito m谩s鈥 en el camino hacia el reclamo de la soberan铆a en las islas por la v铆a de Naciones Unidas instando al Reino Unido a sentarse a la mesa de discusiones sin m谩s dilaci贸n.
No solo esto. En medio de tanto debate por el caso Vicentin y la pandemia de COVID-19 el canciller Sola mantuvo esta semana una serie de conferencias con representantes de los gobiernos de Australia, Irlanda y Armenia en las cuales se trataron, entre otros temas, la postura de la Uni贸n Europea respecto de las Islas Malvinas tras el Brexit.
Sin dudas, de todos esos contactos del canciller argentino, el que m谩s alert贸 a Londres y a los isle帽os fue la conversaci贸n telef贸nica con el vice primer ministro y ministro de Asuntos Exteriores de Irlanda, Sim贸n Coveney. En ese contexto, Sola dijo: 鈥淟a Argentina desea transmitir su preocupaci贸n por las eventuales implicancias que el acuerdo con la Uni贸n Europea, en el que se regula la futura asociaci贸n entre la UE y el Reino Unido, pudiera tener en relaci贸n con los territorios argentinos de las Islas Malvinas, Georgias del Sur y S谩ndwich del Sur que se encuentran bajo una disputa de soberan铆a con el Reino Unido鈥. Y hubo un silencio del otro lado de la l铆nea, lo que en la diplomacia puede ser visto como un virtual asentimiento. Se sabe que Irlanda apoya la posici贸n argentina por el reclamo de las islas y ello irrita a Londres.
Toda esta estrategia desplegada en los 煤ltimos d铆as por la Canciller铆a en torno a la causa Malvinas persigue el 煤nico objetivo de emplazar al Reino Unido a sentarse a dialogar y a conversar por la disputa de soberan铆a tal como lo plantea la resoluci贸n 2065 de la ONU.
La contraofensiva brit谩nica
En paralelo a toda esta estrategia desplegada por la Argentina en la causa Malvinas, tanto en Londres como en las islas hubo un fuerte dispositivo que se dio en los 煤ltimos d铆as para ratificar su posici贸n dominante en el archipi茅lago.
Los legisladores electos de Malvinas emitieron una carta abierta en la que expresaron su 鈥渆terno agradecimiento鈥 a las fuerzas brit谩nicas por 鈥渓a liberaci贸n de las fuerzas invasoras argentinas".
El "gobernador" impuesto por Londres en las Malvinas Nigel Phillips emiti贸 un discurso de fuerte apoyo de Gran Breta帽a a los isle帽os
Tambi茅n los legisladores de Malvinas resaltaron el 鈥渃ompromiso del mando de las fuerzas brit谩nicas de las Islas del Atl谩ntico Sur, BFSAI, en asegurar la soberan铆a de las Falklands (Malvinas) y su deseo de permanecer como un Territorio Brit谩nico de Ultramar鈥. La carta de los asamble铆stas fue remitida tambi茅n al Comandante de las Fuerzas Brit谩nicas de las Islas del Atl谩ntico Sur, brigadier Nick Sawyer, que lidera la base militar de Mount Pleasant con m谩s de 2.500 efectivos brit谩nicos para la defensa de las islas.
En paralelo a la carta de los legisladores isle帽os el 鈥済obernador鈥 impuesto por Londres, Nigel Phillips, expres贸 en su discurso del Estado de situaci贸n del archipi茅lago que los isle帽os 鈥渃uentan con el apoyo del gobierno brit谩nico incluyendo la defensa de su soberan铆a y del derecho a la autodeterminaci贸n y continuar谩 a trabajar muy de cerca con Londres en asegurar los intereses de las Islas en las negociaciones del Brexit鈥.
Phillips present贸 el presupuesto de las islas para el ejercicio 2020/21, a la vez que rindi贸 cuentas sobre 鈥渓ogros y errores鈥 durante los 煤ltimos 12 meses y adelant贸 las pol铆ticas y metas para este a帽o y 2021.
Entre los proyectos a ejecutar en las islas enumer贸 la construcci贸n de un puerto nuevo de aguas profundas, el mejoramiento de los caminos rurales y muelles en distintas localidades de las islas, un plan para asfaltar otro tramo de la arteria que conecta el Puerto Argentino con el aeropuerto internacional, la ampliaci贸n del hospital KEMH, proyectos de viviendas en la capital y adquisici贸n de un par de aviones para el servicio interno, entre otros puntos.
Todo esto, naturalmente llegar谩 con un refuerzo presupuestario del Reino Unido para las islas que en medio de la pandemia quedaron en una situaci贸n de quebranto financiero por la ca铆da de venta de la pesca, una reducci贸n de ingresos del 谩rea de turismo, una baja en la producci贸n de lana y una debacle en los proyectos petroleros.
Para llevar adelante todos los proyectos que anunci贸 el enviado de Londres a las Malvinas, el pr贸ximo ejercicio 2020/21 contar谩 con un presupuesto operacional de 81.7 millones de libras (unos 100 millones de d贸lares) y una transferencia al Fondo de Equiparaci贸n Capital de 拢29.1 millones (unos USD 50 millones) en apoyo a las inversiones de capital.
Al mismo tiempo, Gran Breta帽a anunci贸 por medio del 鈥済obernador鈥 Phillps que se reforzar谩 en los pr贸ximos meses la llamada 鈥淒iplom谩tica P煤blica Activa鈥 desplegada por los isle帽os con el prop贸sito de mejorar y aumentar los contactos con Am茅rica Latina. Esto implicar谩 nuevos viajes de legisladores isle帽os a diferentes pa铆ses de Am茅rica del Sur para reflotar su posici贸n de 鈥淎utodeterminaci贸n de los pueblos鈥 y contrarrestar la postura argentina de reclamo de soberan铆a.
Tambi茅n est谩 prevista la invitaci贸n a 100 influencers de Asia, Europa y las Am茅ricas para ayudar a elevar el perfil internacional de las Malvinas, al igual que la participaci贸n activa en reuniones de organizaciones y foros internacionales.
M谩s all谩 de la pandemia y de la ca铆da de la actividad econ贸mica en las islas, hay algo que no ha cambiado. 鈥淓l apoyo del gobierno del Reino Unido a las Islas incluyendo la defensa de su soberan铆a y el derecho a la auto determinaci贸n seguir谩 firme鈥, dijo Phillips.
Todo este contexto de posiciones beligerantes hace prever tiempos m谩s turbulentos y nuevas tensiones entre Buenos Aires y Londres en adelante alrededor de la causa Malvinas. Peor a煤n: el embajador brit谩nico en Argentina, Mark Kent, quien es un hombre dialoguista, muy racional y que ha cosechado muy buenas relaciones con todo el arco pol铆tico del pa铆s dejar谩 la embajada el a帽o que viene. Y esta no parece ser una buena noticia en virtud de contar con un diplom谩tico dispuesto a aquietar los 谩nimos y generar un mayor di谩logo entre las partes en pugna.

Para la argentina el concepto cl谩sico de la defensa ha estado ligado al ejercicio leg铆timo de la soberan铆a, que en el mar no solo tiene que ver con la vigilancia, uso y protecci贸n de los espacios mar铆timos de jurisdicci贸n nacional, sino con la salvaguarda del libre comercio internacional, el sost茅n log铆stico ant谩rtico, el cumplimiento de acuerdos internacionales y el apoyo a la ciencia y tecnolog铆a nacionales.
Para imaginar los espacios mar铆timos involucrados, debemos pensar en la superficie de dos argentinas y m谩s de cuatro, cuando se suman las 谩reas de responsabilidad de b煤squeda y rescate, la proyecci贸n sobre las aguas de convergencia ant谩rtica y las rutas bioce谩nicas de nuestro comercio exterior. En esta amplia superficie marina, la Armada se prepar贸 para desarrollar un amplio porfolio de actividades, que ha cumplido alistando, adiestrando y sosteniendo una fuerza naval cre铆ble con tripulaciones preparadas para asumir los riesgos inherentes.

Muchos piensan que una marina costera ser铆a suficiente para cubrir las actividades de prevenci贸n y cumplimiento de las leyes argentinas en el mar. Sin embargo, se olvidan de que los pa铆ses m谩s necesitados de recursos siempre buscar谩n burlarse de los l铆mites difusos y extensos de los espacios mar铆timos nacionales y que, fuera de las aguas jurisdiccionales, existen inmensos recursos naturales a los que el mundo busca acceder y rutas comerciales, que en tiempos de crisis deben ser protegidas.
Tambi茅n hay quienes olvidan que las Malvinas y la Ant谩rtida son asuntos con final abierto, y que si bien la Argentina ha optado por la v铆a pac铆fica en sus reclamos de soberan铆a, el mantenimiento de la paz y la seguridad en el mar requiere, en situaciones de crisis, la cooperaci贸n con Armadas de pa铆ses amigos y socios comerciales en ambos oc茅anos.
De esta forma, la participaci贸n naval en los espacios nacionales y de ultramar es una contribuci贸n directa al inter茅s nacional y a los fines de la pol铆tica exterior del pa铆s.
Este fue, con algunas excepciones, el pensamiento dominante en la Argentina desde su independencia. Ser un pa铆s soberano y dependiente no son situaciones contradictorias, sino que forman parte del progresivo aislamiento e inseguridad producto de una visi贸n de negaci贸n del mar, que fue deliberadamente apoyada por las potencias mar铆timas dominantes para asegurar su comercio y la subordinaci贸n
una oportunidad para los estados que comprendieron su importancia. Nosotros nunca lo entendimos.
Un aporte valioso, efectivo, y que nuestros socios y eventuales aliados apreciar铆an, ser铆a disponer de medios navales que, sin ser de la m谩s alta tecnolog铆a, fueran eficaces e interoperables, una capacidad de acci贸n submarina convencional peque帽a pero de primera l铆nea tecnol贸gica, una fuerza de proyecci贸n anfibia con alta disponibilidad para acudir donde fuera necesario en tiempo y forma, y la capacidad de vigilancia a茅rea y mar铆tima en coordinaci贸n con nuestros aliados comerciales.
De esta forma, en la medida que la integraci贸n regional avance, surgir谩n nuevos intereses mar铆timos compartidos, cuya protecci贸n debemos coordinar en forma conjunta, dinamizando a煤n m谩s la integraci贸n econ贸mica y con una pol铆tica exterior que valore a su Armada como una valiosa herramienta de acci贸n.
Lamentablemente, la escasez de recursos presupuestarios ha sido una constante en los 煤ltimos 35 a帽os que ni la Ley de Reestructuraci贸n de las Fuerzas Armadas de 1998 pudo cambiar, ya que no lleg贸 a reglamentarse. Reci茅n en el 2008, el planeamiento estrat茅gico tradicional tuvo la contribuci贸n del planeamiento por capacidades liderado por el Estado Mayor Conjunto, con la finalidad de reemplazar las hip贸tesis de conflicto por el dise帽o y desarrollo de aptitudes capaces de producir efectos acordes al amplio espectro de tareas impuestas por la misi贸n asignada a las Fuerzas Armadas.
El proceso de planificaci贸n convoc贸 a gran cantidad de profesionales que en forma colaborativa dise帽aron una estructura de fuerzas que termin贸 siendo incompatible con las asignaciones presupuestarias en continuo descenso, por lo que el cumplimento de la misi贸n asignada por la Ley de Defensa Nacional pas贸 a ser una utop铆a.
A esta altura de los acontecimientos, las opciones que iban surgiendo implicaban un replanteo de la misi贸n de las Fuerzas, y/o cambios en la conformaci贸n de las capacidades militares seg煤n un nuevo redespliegue y la adecuaci贸n de la organizaci贸n, medios, infraestructura, doctrina, formaci贸n, adiestramiento y log铆stica. Al inicio de la gesti贸n del presidente Macri, surgi贸 una alternativa posible. En la primera audiencia con el Ministro de Defensa, el 20 de febrero del 2016, el presidente le dijo: "Trabaje en un plan innovador que modernice a las fuerzas y las aggiorne al siglo XXI". Estaba claro que la desinversi贸n en material y el elevado gasto en sueldos no permit铆an cambiar en el corto plazo la realidad de la defensa que se encontraba en un estado "terminal".
La idea de usar la ciencia y la tecnolog铆a para modernizar las capacidades militares podr铆a haber significado un camino virtuoso para recomponer las necesidades operativas de las Fuerzas, al complementar sus canales de obtenci贸n de medios dentro del ciclo log铆stico de la jurisdicci贸n.
Era adem谩s una forma de agregar valor al desarrollo tecnol贸gico aplicado al uso del mar, donde la industria naval y la producci贸n para la defensa siempre fueron generadores de conocimiento y recursos que la Argentina estaba en condiciones de aprovechar. Sin embargo, nuevamente, las decisiones fueron en direcci贸n contraria y se anunci贸 la adquisici贸n de equipamiento y medios en el exterior que, adem谩s de no materializarse, no tuvo en cuenta el sostenimiento del material del que dispon铆an las Fuerzas, en su mayor铆a adquirido en el extranjero, para evitar seguir "canibalizando" las unidades que dejaban de operar.
La reciente compra de cinco aviones Super Etendard para sumarse al operativo de seguridad de la cumbre del G-20 despert贸 cuestionamientos.
La propuesta aqu铆 planteada no implicaba dejar de importar componentes de reemplazo, sino que el sostenimiento del material hubiera sido posible mediante la llamada "ingenier铆a inversa", que implica desarrollar localmente soluciones tecnol贸gicas e instalarlas en los sistemas existentes, lo cual habr铆a permitido extender los ciclos de vida 煤til y ganar tiempo, mientras se resolv铆a el problema de fondo, esto es, cambiar la capacidad o adquirir nuevo equipamiento.
Respecto del material que estaba llegando al fin de su vida 煤til, la participaci贸n de la investigaci贸n, desarrollo y producci贸n nacional habr铆a sido una alternativa para predecir el l铆mite de inicio de la obsolescencia de cada sistema, para anticipar soluciones tecnol贸gicas posibles, extender el ciclo de vida 煤til mediante el desarrollo de componentes y prever los reemplazos de las partes excedidas para satisfacer en tiempo las necesidades operacionales.
Por 煤ltimo, respecto del material en estado de obsolescencia o aquel que se deb铆a reemplazar, la ciencia y la tecnolog铆a nacionales hubieran sido un canal de obtenci贸n de productos innovadores, que reemplazaran lo viejo por lo nuevo, y que motivaran a las nuevas generaciones de profesionales y t茅cnicos de nuestro pa铆s a proponer cambios en el dise帽o y el desarrollo de las Fuerzas, de forma colaborativa entre militares y funcionarios civiles.
De haberse cumplido la misi贸n expresada por el Presidente en febrero del 2016, la ciencia y la tecnolog铆a nacional podr铆an haber trabajado en la obtenci贸n de medios para la defensa, lo cual hubiese sido un primer paso para contribuir a reducir las vulnerabilidades del sector por la excesiva dependencia externa del material y para adquirir conocimientos tecnol贸gicos a aplicar en el sostenimiento y modernizaci贸n de sus medios.
La cat谩strofe del submarino San Juan que enluta a los argentinos, pero m谩s aun a la familia militar, sorprendi贸 a todos. Ser铆a absurdo inculpar la tragedia a las 煤ltimas personas que circunstancialmente se hicieron cargo de la instituci贸n y que desarrollaron su carrera con restricciones de la m谩s diversa 铆ndole pero que no cejaron en tratar de sostener los d铆as de navegaci贸n, vuelo y ejercicios en el terreno.
En su libro Infortunios militares, Eliot Cohen dice que la cat谩strofe ocurre cuando se suman tres tipos de fallas: de aprendizaje, de previsi贸n y de adaptaci贸n. Las fallas de aprendizaje comenzaron con la p茅rdida de personal altamente calificado y la reducci贸n de actividades operativas, producto de la progresiva disminuci贸n de los presupuestos asignados. De esta forma, la gesti贸n del conocimiento qued贸 no solo afectada por la salida de hombres valiosos, sino tambi茅n por la p茅rdida de motivaci贸n de los m谩s j贸venes.
Las fallas de previsi贸n surgieron a partir del aumento de riesgos y accidentes que eran consecuentes con la baja tasa de reinversi贸n en el mantenimiento y el alistamiento. La Ley de Reestructuraci贸n de las Fuerzas Armadas hubiera sido un paliativo importante porque se hubiera podido reinvertir fondos dentro de la misma jurisdicci贸n a trav茅s de la venta de activos de su propiedad. Las fallas de adaptaci贸n fueron consecuencia del fracaso de sucesivas reformas pol铆ticas para cambiar la cultura organizacional de las Fuerzas sin entender las ra铆ces del ethos militar, el cual fue blanco de severos cuestionamientos por su actuaci贸n en el pasado y por el escaso inter茅s y compromiso de los l铆deres pol铆ticos sobre temas de defensa.
La lecci贸n por aprender es entender que la p茅rdida de capacidades y competencias militares en el mar tiene efectos estrat茅gicos futuros. El desencuentro de la Argentina con su mar lleva muchos a帽os. La naturaleza y riquezas del territorio que sedujeron a los argentinos a poblar sus Pampas no son incompatibles con el desarrollo de un poder naval sustentable y efectivo.
M谩s a煤n, podemos afirmar que, as铆 como la pol铆tica exterior fue capaz de consolidar nuestro proyecto de Naci贸n, sin soberan铆a en el mar no podremos sustentarla debido a las necesidades de recursos, espacios y compromisos que vendr谩n desde diferentes rincones del mundo.
Esperemos que la cat谩strofe del submarino ARA San Juan tenga una lectura humilde y valiente de la sociedad y de sus l铆deres pol铆ticos para poder entender la naturaleza profunda de los problemas que atraviesa el poder naval de la Naci贸n.

 

 


Autor: Rodolfo Cerminara
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